La
clave para resolver un problema de ladridos es en primer lugar el determinar el
por qué ladra el perro. ¿Es por aburrimiento? ¿Está ansioso por quedarse
solo todo el día (ansiedad por separación)? O tal vez porque los vecinos o
transeúntes lo molestan. ¿Tu perro ladra durante un momento particular en el
día, o en determinadas situaciones? Prueba con algunos de los consejos que te
damos a continuación durante un par de semanas, no recurras al castigo físico,
y haz un poco de trabajo de detective antes de elegir la solución adecuada.
Guía general para tu perro ruidoso
No
toques a tu perro cuando esté ladrando. Cualquier contacto o caricia que
intentes hacerle en ese momento sólo servirá para reforzar la conducta
de ladridos! Sólo toca a tu mascota cuando esté tranquilo y en silencio.
Consulta a un especialista en comportamiento si piensas que tu perro ladra por
miedo o por un problema de
ansiedad por separación.
No
premies el comportamiento de ladrar al: acariciar o tocar a tu perro,
levantarlo (déjalo sobre el piso), darle una galleta o su comida, abrirle la
puerta porque te está gritando a ti, permitirle salirse de su jaula
transportadora, o darle algo que él quiere (su paseo, su galleta, su comida, su
paseo en auto, etc.) Espera hasta que tu perro se tranquilice para
darle lo que él quiere.
Premia
el silencio! Esta es la parte más importante para enseñar a tu perro a que esté
callado. Es importante que premiemos a nuestros perros por buen
comportamiento cada día de sus vidas. Cada vez que el perro está callado
cuando normalmente ladraría, asegúrate de felicitarlo, darle unas palmaditas, o
una rascada, y un premio. Esto es para que aprenda que a ti te gusta mucho
cuando el silencio reina en la casa!
Haz
que tu perro forme parte de la familia. El comportamiento inaceptable, tal como
los ladridos indeseables, jamás mejoran aislando al perro. De hecho, esa
podría ser la razón por la que tu perro ladra todo el tiempo, ya que es infeliz
estándo fuera. Deja que tu perro esté dentro cuando tú te vas si es el único
momento en el que tu perro ladra. Él se sentirá más seguro dentro de la casa.
Si es destructivo mientras te vas, entonces utiliza una jaula transportadora (lee acerca del
entrenamiento de cajón) para prevenir que sea destructivo dentro de
la casa. Un perro es un animal de jauría que necesita interacción social
diaria con su familia. Como mínimo, tu perro debería estar contigo toda vez
que tú estés en casa, inclído dormir dentro por las noches. Si nunca has
llevado a tu perro a clases de entrenamiento, este es un buen momento para
hacerlo! Los animales de jauría necesitan de su jauría, y para bien o para mal,
tú eres esa jauría!
Bríndale
mucho ejercicio. Antes de irte a trabajar, haz que tu perro corra su pelota, o su
freesbee, o una vara. La regla general es 20 minutos de ejercicio aeróbico, dos
veces al día. Recuerda que un perro cansado es un perro bueno, porque estará
durmiendo, y no ladrando y siendo destructivo.
Bríndale
un lugar seguro para estar. Si a tu perro lo molestan los vecinos, entonces
construye un espacio seguro y que no permita ver al otro lado en el medio del
jardín, bien lejos de la cerca. O mejor aún, haz que tu perro viva dentro de la
casa contigo. Aplica el adiestramiento
de cajón para que duerma dentro o permanezca en la casa mientras tú
sales. O instala una puerta para perros así puede entrar durante el día y
evitar vecinos ruidosos.
Haz
pausas. Antes de dejar solo a tu perro, no pases mucho tiempo con él, para que
no se ponga excesivamente ansioso por quedarse solo. Deliberadamente ignóralo
durante 20 a 30 minutos, al menos tres veces al día (pretende que no estuviera
ahí, no le hables, acaricies, o mires, y sólo aléjate si él trata de hacer
contacto contigo). Asegúrate que toda la familia participa en estas pausas. Una
vez que el perro acepte las pausas, avanza a las ventanas de tiempo.
Ventanas
de tiempo. Existen estudios que demuestran que la mayoría de los perros son
destructivos y ladran durante los 20 minutos siguientes a los que te vas al
trabajo (el perro está estresado por quedarse solo) y 20 minutos antes que
regreses (Fido anticipa el regreso de su persona favorita). Las ventanas de
tiempo le enseñan al perro a calmarse durante el día y a permanecer tranquilo a
tu regreso. Quince minutos antes de irte por la mañana, coloca a tu perro donde
va a pasar el día, e ignóralo. Cuando es tiempo de irte, sólo vete. Al
regresar a casa, es lo mismo a la inversa: llegas y durante quince minutos
dejas el perro donde estaba, lo ignoras completamente, no lo acaricias, hablas,
o miras. Esto hará que tu perro aprenda a que debe existir un momento de
tranquilidad entre que llegas a la casa y el momento en que puede saludarte.
Dale
a tu perro algo para hacer mientras tú no estás. Si tu perro está ocupado
mordiendo algo, es improbable que a la vez esté ladrando. Existen juguetes
especiales que puedes rellenar con queso, croquetas, crema de cacahuate, y
muchas otras cosas. Están diseñados para que sólo una pequeña cantidad de
alimento salga de su interior, por lo que el perro tendrá que trabajar durante horas
hasta acabársela!
No
golpees ni patees a tu perro, ni le cierres el hocico con la esperanza de que
esto detendrá el ladrido. Este tipo de castigo lo único que le enseñará es a
temerte. Recuerda, haz el trabajo de detective para averiguar por
qué ladra tu perro.