|
El chocolate es tan apetitoso para nosotros como lo es para nuestros
amigos de cuatro patas y no hay quien se resista a su estupendo sabor.
La diferencia estriba en que la excesiva ingesta en el humano, si acaso
se traduce en una acumulación de grasa, la multiplicación de la
celulitis y unos cuántos kilos de más, mientras que en el simpático
peludo, una sustancia llamada "Teobromina" y que está en la composición
del chocolate, cualquiera que sea este, acaba por causarle al animal
una "Toxicosis" que puede llegara tener consecuencias devastadoras,
léase mortales.
El animal intoxicado puede tardar horas e incluso días en presentar
los síntomas característicos del envenenamiento por teobromina, y lo
que es peor es que la mayoría de las veces el propietario, por puro
desconocimiento, no va a asociar el malestar del perro con esas
barritas de chocolate que le dieron días antes... sin embargo, y esto
es lo interesante, el cuadro sintomático de la toxicosis por teobromina
es perfectamente típico. Más grave aún es el hecho de que no existe
ningún antídoto específico. Sintomatología específica de la toxicosis por teobromina
- Vómitos.
- Diarrea.
- Incontinencia urinaria.
- Incremento del ritmo cardio-respiratorio.
- Hiperexcitación e hiperactividad.
- Temblores musculares.
- Espasmos.
- Pérdida de conciencia (estado semi-comatoso o coma profundo)
Reglas de oro
Tristemente bastan tan poco como 100 mg. de teobromina por kilo de
peso vivo, para causar al perro que ingiere chocolate, en cualquiera de
sus formas, una intoxicación grave e incluso gravísima, que puede
comprometer seriamente su vida.
Por ello se hace necesario, siempre que se sospeche que el animal ha
podido ingerir dosis letales de chocolate, llevarle inmediatamente a la
Clínica Veterinaria para someterlo a un tratamiento de choque,
inmediato y adecuado, con el fin de tratar de hacerle eliminar la
teobromina del organismo, lo antes posible.
Por todo ello conviene tener siempre muy presente una serie de
reglas, que diríamos "de oro", que nos evitarán más de un susto:
- No dejar nunca chocolate, en cualquiera de sus formas, al alcance
del animal.
- Hacer comprender a todos los miembros de la familia que "el
chocolate es veneno para el perro".
- Tener siempre presente que, si lo ingiere en gran cantidad, no va a
bastar con inducir el vómito, sino que será necesario acudir
inmediatamente a una clínica veterinaria para que reciba tratamiento
especifico y urgente.
Dicho lo anterior, ha de quedarnos claro que el chocolate constituye
un auténtico y dulce enemigo mortal para nuestros perros y ya se sabe
que más vale prevenir... ¡que tener que lamentar!
|