·Reprimir
al perro por hacer "caca" en casa, cuando no se le ha encontrado
infragantis. El perro no relaciona el castigo con algo que ha hecho hace
un rato.
·Acariciar
sin motivo alguno, y de manera prolongada, envía un mensaje equivocado.
El perro está "inflándose de importancia" que no merece como
"subordinado" que es. Eso crea una idea erronea de cual es su papel
en la familia. Jefe supremo.
·Cuando es
cachorro, se le consiente ciertos privilegios que luego de mayor no se
le van a conceder. provocando una relación injusta que suele acabar con un
castigo para el perro.
·"Jugar"
a la caza y luego encontrarse con la sorpresa de que el comportamiento se extiende
a otro tipo de "caza". Curiosamente, este comportamiento se da
en perros grandes de guarda y no en los de caza. En general "juegan a
cazar" (incluyendo agresividad sonora). Pero por otro lado, los perros
especializados en la caza, no juegan y no gruñen.
·Cada vez
que llega un invitado a casa, se guarda el perro por miedo a que moleste a los
invitados, acabando aislando en una habitación o atado con una correa fuera del
alcanze. Finalmente, el perro aprende (por asociación) que los invitados son
"perjudiciales" para un bienestar, por lo que no son buenos.
Igualmente, crea problemas de agresividad, cuando cada vez que alguien llama a
la puerta se le recibe con miedo a "reservas". Dando un
ejemplo de preocupación al perro, por lo que se le enseña a desconfiar.
·Cuando se
saluda a los amigos, se tiende a sujetar con más fuerza al perro y encararlo frontalmente
hacia la persona. Esto en el Lenguaje Corporal canino significa...
"alerta, posible enemigo". Esto provoca una subida de agresividad del
perro y por tanto un posible susto innecesario.
Cuando se tenga un perro que tiende a morder a personas ajenas, sobre todo este
tipo de situaciones, es preferible hacer la presentación lateralmente,
evitando enfrentar al perro del "forastero" que se acerca.